HISTORIA

Los orígenes del horno Llombart se remontan a la segunda mitad del S. XIX, en la localidad de Beceite. En 1928 Andrés Llombart, nieto del primer panadero de la familia y abuelo de la actual generación, se establece en Alcañiz como panadero.

La antigua historia de esta empresa es hoy en día su gran baza. La producción está basada en las recetas que, a través de 5 generaciones se han ido transmitiendo con gran cariño de padres a hijos, utilizando productos naturales , elaborando a mano nuestras especialidades y manteniendo sabores y texturas a lo largo de dos siglos. Es por esto, que somos capaces de decir sin miedo a equivocarnos y con cierto orgullo que somos artesanos del pan y de las pastas tradicionales.

 


ARTESANÍA TRADICIONAL ELABORADA A MANO

Nuestra familia, a lo largo de más de cien años de historia ha ido acumulando una gran tradición panadera y ha ido recopilando recetas propias y recetas fruto de la sabiduría popular. Nuestra producción está basada en tres tipos de productos: pan, pastas y tortas.

Dentro del pan son nuestras especialidades más antiguas la barra casera (conocida en otros lugares como pan de aceite, la cañada y la bolla.

Nuestras pastas más finas son la torta de alma, el almendrado y el mantecado. Y, deseosas de acompañarle en su desayuno la madalena, la galleta, el roscón y el bollo de leche.

Disponemos de una amplia oferta de tortas. Especialidades saladas entre las que destaca la torta de pimiento y tomate y las tortas dulces para las que la tradición nos ha dado mayor número de especialidades: el sequillo, la torta de manzana, de nuez o de almendra o la tortada (con sus numerosas variedades).